Caracteristicas de la literatura culta en la edad media
La conciencia de autoría no siempre estaba presente en la literatura culta. El objetivo era persuadir al lector y embellecer el lenguaje. La innovación se limitaba a la interpretación y la aplicación de los temas preestablecidos.
La teología y la doctrina cristiana impregnaban los temas y los valores. Se buscaba transmitir mensajes morales y espirituales a través de la narrativa. La tradición y el saber colectivo eran más valorados que la originalidad personal. La producción y la difusión de los libros eran un proceso lento y costoso.
El uso de la alegoría era frecuente para representar conceptos abstractos. El dominio de la retórica era un signo de erudición y habilidad literaria. Muchas obras eran anónimas o atribuidas a autores de renombre. Estos libros eran elaborados a mano por monjes copistas.
Los temas religiosos, filosóficos y científicos predominaban en sus contenidos.
La interpretación de la alegoría requería un conocimiento profundo de la cultura y la religión. Los autores, clérigos y miembros de la nobleza, buscaban la perfección formal en sus obras. Se utilizaban figuras retóricas como la metáfora, la alegoría y la hipérbole.
El latín era la lengua principal de la literatura culta medieval. La literatura culta se basaba en el respeto a estas autoridades y en su reinterpretación. El autor se consideraba un transmisor de la tradición y el conocimiento. Sin embargo, también se producían obras en lenguas vernáculas, aunque con menor frecuencia.
Se buscaba la glorificación de Dios y la defensa de la fe. El didactismo era un rasgo fundamental de esta literatura, buscando instruir y moralizar al lector. Estas obras en lengua romance buscaban llegar a un público más amplio.